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El Gato del Rabino: Un Triunfo de la nueva Animación Francesa

Hoy día, mientras que los largometrajes realizados en animación tradicional están convirtiéndose en una “especie en vías de extinción” en América, Europa insiste en preservar el dibujo animado “de toda la vida” sin por ello desestimar su combinación con otras técnicas más recientes. En España hemos tenido muestras recientes con Cher ami (Miquel Pujol, 2009), Chico & Rita (Fernando Trueba y Javier Mariscal, 2010) y la recién estrenada Arrugas (Ignacio Ferreras, 2011), basada en el cómic de Paco Roca. Pero indudablemente es Francia el país que se ha convertido en el “santuario” absoluto de la animación dibujada a mano: ejemplos evidentes son los diversos largos lanzados por Folimage, pero también Persépolis (2007) de Marjane Satrapi -también adaptando su propio cómic del mismo título-, las cintas de Sylvain Chomet Bienvenidos a Belleville (2003) y El Ilusionista (2010) o la recientísima Zarafa (Rémi Bezançon y Jean-Christophe Lie, 2011), entre otros.

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Hoy día, mientras que los largometrajes realizados en animación tradicional están convirtiéndose en una “especie en vías de extinción” en América, Europa insiste en preservar el dibujo animado “de toda la vida” sin por ello desestimar su combinación con otras técnicas más recientes. En España hemos tenido muestras recientes con Cher ami (Miquel Pujol, 2009), Chico & Rita (Fernando Trueba y Javier Mariscal, 2010) y la recién estrenada Arrugas (Ignacio Ferreras, 2011), basada en el cómic de Paco Roca. Pero indudablemente es Francia el país que se ha convertido en el “santuario” absoluto de la animación dibujada a mano: ejemplos evidentes son los diversos largos lanzados por Folimage, pero también Persépolis (2007) de Marjane Satrapi -también adaptando su propio cómic del mismo título-, las cintas de Sylvain Chomet Bienvenidos a Belleville (2003) y El Ilusionista (2010) o la recientísima Zarafa (Rémi Bezançon y Jean-Christophe Lie, 2011), entre otros.

A este grupo pertenece también El gato del Rabino (Le chat du Rabbin), la cinta con la que Animac inaugura su edición de 2012, que constituye un importante acontecimiento en la historia reciente de la animación francesa. Dirigida por Joann Sfar y Antoine Delesevaux, está basada en el cómic homónimo del primero, creado en 2002, y del que hasta la fecha han aparecido cinco álbumes publicados originalmente en francés por Dargaud y traducidos a 15 idiomas (en castellano por Norma Editorial), habiendo alcanzado una tirada global de casi un millón de ejemplares.

 

EL AUTOR: JOANN SFAR

Nacido el 29 de agosto de 1971 en Niza en el seno de una familia de raíces judeo-argelinas, Joann Sfar cursa estudios de filosofía en su ciudad natal y de bellas artes en París. En 1994 publica su primer cómic, Ossour Hyrsidoux, y seguidamente entra en la editorial L'Association, vivero de numerosos talentos de la nouvelle bande dessinée (nueva historieta) francesa, entre ellos la ya mencionada Marjane Satrapi. Entre su prolífica producción historietística -más de 150 álbumes, realizados en solitario o en colaboración con otros artistas- en la que ha demostrado saber cultivar todo tipo de géneros, desde el fantástico hasta el policíaco, y saber dirigirse tanto al lector infantil y juvenil como al adulto, destacan Los Potamoks (ilustrada por el español José Luis Munuera), Pequeño vampiro, Gran vampiro, El profesor Bell, Pascin (historia de un pintor en el siglo XIX), Sardina del espacio y en especial la saga fantástica La mazmorra (Donjon), de la que ha realizado más de 30 álbumes conjuntamente con Lewis Trondheim. Uno de sus trabajos más ambiciosos, lanzado en 2008, fue una adaptación en viñetas de El Principito de Saint-Exupéry. La mayoría de estas obras han sido publicadas en castellano por editoriales como Glénat, Ponent Mon, Sinsentido, Planeta y Norma.

En 2010 tiene lugar su primer tanteo en el cine al dirigir Gainsbourg (Vie héroïque), un biopic en imagen real sobre Serge Gainsbourg, centrado especialmente en los años de juventud del famoso cantante en el París de la II Guerra Mundial, en plena ocupación nazi. La cinta obtuvo el César a la mejor opera prima.

EL PROYECTO

El éxito del cómic de El gato del Rabino motivó que Sfar recibiera diversas ofertas para llevarlo a la animación, pero el autor decidió adaptarlo él mismo para así lograr una máxima fidelidad con respecto al original. De este modo en 2007 crea, en asociación con el ilustrador Clément Oubrerie y el productor Antoine Delesvaux, la empresa Autochenille Production con el fin de llevar a la pantalla su creación. Para la elaboración de la animación se creó un estudio, el Banjo Studio, en el que más de 60 dibujantes -la mayoría curtidos en la hoy desaparecida sucursal parisina del Disney Studio o en otras producciones de prestigio como la ya citada El Ilusionista- se encargaron de dar vida a los más de 1.200 planos de que consta la película durante un período de tres años. A pesar de ser una película realizada con la técnica del dibujo animado tradicional, por obvias razones comerciales ha sido filmada en 3D; pese a tales imperativos, el uso de la tridimensionalidad en la cinta no constituye en modo alguno un elemento puramente artificioso, en tanto que los decorados -tales como las calles de Argel o los paisajes desérticos- en los que evolucionan los personajes, adquieren una profundidad que realza las acciones de estos últimos.

El grafismo del cómic original ha sido fielmente plasmado en la pantalla, si bien el trazo nervioso y espontáneo de las viñetas de Sfar ha sido levemente simplificado para facilitar la animación. El mismo esmero ha sido aplicado en el uso del color, con un lógico predominio de los tonos cálidos que evocan muy eficazmente el entorno norteafricano del argumento. El ritmo narrativo alterna con acierto escenas de acción vertiginosa con secuencias más pausadas, manteniendo el interés del espectador en todo momento.

En la banda sonora, compuesta por Olivier Daviaud e interpretada por Enrico Macias -también de origen judeo-argelino como Sfar-, se ha procurado integrar armónicamente las distintas culturas -judía, musulmana, etc.- que representan los diferentes ambientes y personalidades de la historia.

EL GUIÓN
La acción de El gato del rabino tiene lugar en Argelia en los años 20. Para la adaptación, en lugar de tomar uno solo de los cinco álbumes de la serie, se decidió seleccionar varios elementos clave de los mismos. El gato titular, que carece de nombre, vive con el rabino Sfar (no es casualidad que se llame igual que el autor) y la hija de este, Zlabya, junto con otro animal doméstico, un loro. Un día este último es devorado por el gato, quien automáticamente adquiere el don de hablar, razonar y hasta filosofar igual que los humanos... o incluso mejor que algunos de ellos. Aunque el rabino desea deshacerse del felino, este hará todo lo posible para permanecer al lado de su gentil joven ama, incluso pidiendo a su amo hacer su bar mitzvá (equivalente de la primera comunión en la religión judía). La segunda mitad de la película adquiere el cariz de una road movie: el gato entablará amistad con un pintor ruso que va en busca de Jerusalén de África, una ciudad perdida supuestamente habitada por judíos negros y libres. El gato, junto con su amo el rabino y el sabio jeque Mohammed Sfar (al igual que al rabino, el autor tuvo la ocurrencia de darle su mismo apellido), acompañará al pintor en su periplo en pos de la legendaria ciudad (y durante el que tendrán un breve encuentro con cierto joven y famoso reportero belga, justamente también llevado recientemente a la pantalla). Esta trama, rica en personajes y eventos, puede resumirse como un canto a la cooperación y la solidaridad entre todos los hombres (para no faltar al respeto a nuestro gato acaso convendría añadir “y demás seres vivientes”) sin distinción de raza ni credo. Un filme, en suma, y al igual que el cómic en que está basado, para todos los públicos, con un enfoque especial hacia el público adulto.


EL ESTRENO
Estrenado en los cines franceses el 1 de junio de 2011, El gato del rabino ha obtenido una gran acogida a nivel de crítica, habiendo atraído a más de 500.000 espectadores y recibiendo en el último Festival de Annecy el premio al mejor largometraje; fue asimismo nominada en la 24ª edición de los European Film Awards, otorgados el pasado diciembre en Berlín, igualmente en la categoría de mejor largometraje de animación, si bien el galardón finalmente lo obtuvo Chico & Rita.

Mientras tanto la productora Autochenille no ha permanecido inactiva: actualmente está ultimando un nuevo largometraje, Aya de Yopougon, adaptando también un cómic guionizado por Marguerite Abouet e ilustrado por Clément Oubrerie, publicado en la colección Bayou -dirigida, de hecho, por el propio Sfar- de la editorial Gallimard, también traducido al castellano por Norma Editorial, que describe las vivencias de una joven africana cuyo principal anhelo es llegar a ser médico que reside en un barrio popular de Abidjan, la capital de Costa de Marfil, brindando una imagen de un África viva y esperanzadora totalmente alejada de los clichés que suelen tenerse del “continente negro”. Aya de Yopougon, cuyo estreno en Francia está previsto para el próximo 23 de mayo, promete asimismo ser totalmente fiel a su original historietístico. Autochenille tiene además en cartera otros proyectos de largometrajes adaptando otros éxitos recientes de la “nouvelle bande dessinée”, incluyendo Isaac el pirata, creado por Christophe Blain. A la espera de que estos y otros proyectos logren materializarse, dispongámonos a deleitarnos tanto visual como espiritualmente con este singular gato del que no se puede decir que “sólo le falta hablar”... porque, precisamente, lo hace.

 

Alfons Moliné


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